Una casa llena de amor, y otro poquito más en camino
Hay algo muy especial en fotografiar a una familia en su propio hogar. Entre sus rincones, sus costumbres y esos pequeños gestos que forman parte de su día a día, todo se siente más suyo, más auténtico.
Con Amalia, Álvaro y la pequeña Vega, de cuatro años, vivimos una de esas sesiones que van mucho más allá de guardar fotografías. Porque esta vez no solo estamos esperando a un bebé, también estamos siendo testigos de cómo una familia se prepara para crecer.
Vega está a punto de descubrir una nueva forma de querer, la de convertirse en hermana mayor. Y mientras tanto, mamá y papá guardan en su casa, en sus abrazos y en sus miradas, la emoción de todo lo que está por llegar.
Qué bonito será volver a estas imágenes dentro de unos años y recordar cómo empezó esta nueva aventura, cuando todavía eran tres y ya había tanto amor esperando a alguien más.

Esperando a Pastora

Mi Lactancia, Mauro

Ángel, Mis primeros días

Toni & Gala Home























































































































